Afrontar, analizar y acción

¿Qué necesitas para pasar a la acción?

Papel, boli y ganas de empezar a poner un GPS a tu vida.

Responde a estas preguntas con tu canción favorita de fondo (un par de canciones mejor):

1- ¿Qué te gusta hacer? (Hablo de verbos: ayudar, estudiar, dar clase…)

2- ¿Qué temáticas son las que te gustan? (Finanzas, mecánica, marketing…)

3- ¿Qué se te da bien hacer?

4- ¿Qué dicen los demás que se te da bien hacer? (Puedes preguntar a las personas de tu alrededor, porque no me creo que no se te dé bien nada como has podido contestar en la pregunta anterior…)

5- ¿Quién es esa persona de tu entorno a la que te querrías parecer? (Una mezcla de: ‘¿Quién quieres ser? Por ponerte un ejemplo: yo quiero ser una mezcla de mis padres, mi entrenador de mi primer entrenador de fútbol y un profesor de la facultad.)

Se complica la cosa…

6- ¿Dónde te ves en 6 meses? ¿Qué tienes que hacer para llegar hasta ahí?

Seguramente respondas fácilmente a estas preguntas debido a la inercia. La mayoría de nosotros podríamos dar una respuesta aproximada ya que será la consecuencia del ritmo constante de la vida: desayuno, trabajo, comida, quehaceres, cena y dormir. Y así pasan los días, las semanas y los meses.  

¿No crees que es el momento para pararte un SEGUNDO y preguntarte: ‘¿Hacia dónde voy?’?

Si tú quieres estar en un lugar y tus acciones determinan el rumbo hacia otro lugar… ¿Quién tiene el poder para cambiar de dirección? ¡TÚ! ¿Cuándo?, os preguntaréis. ¿Qué tal… ¡AHORA!? La siguiente pregunta lógica sería: ¿Cómo?

A menudo entre tú y esos deseos, ese lugar (cuando se dice lugar no se habla sólo de un lugar físico sino situación emocional, profesional, personal, familiar…)… Hay un distancia llamada COMPROMISO.

Realmente… ¿Dónde QUIERES estar dentro de un año? 

¿Y si comenzamos a ir hacia nuestros sueños? ¡De la idea a la acción!

Un amigo me dijo: “Todos esos libros de motivación, autoayuda y subida de autoestima están muy bien, te dicen cosas muy positivas, pero la CLAV E estar en HACERLAS. Tú puedes leer eso pero si luego no las PONES EN PRÁCTICA no VALE PARA NADA.” Razón no le falta… Es la ACCIÓN lo que nos hace cambiar de hábitos, enfrentarnos a la vida y avanzar hacia nuestros objetivos.

Compromiso: clave para pasar a la acción

Una de las cosas que nos hacen PASAR A LA ACCIÓN es ESCRIBIR, escribir las cosas que quieres conseguir, tus objetivos, tus metas… ¿Por qué? Porque al escribir, tú mismo coges un COMPROMISO con lo que has escrito que antes, con dicha idea en mente, no tenías.

1- Escríbelo en un papel y guárdalo en el cajón más cercano a tu cama.

Si lo dejas ahí lo único que va a pasar es que va a coger polvo… De ahí el segundo paso:

2- Mira dicho papel cada mes y guárdalo si realmente QUIERES estar en ese lugar. Sin embargo, si has cambiado de opinión, táchalo y escribe el nuevo lugar donde QUIERES estar.

La VISUALIZACIÓN es imprescindible en dos sentidos. Por un lado, VISUALIZA el momento en el que esa meta se hace realidad, sólo así tu mente sabrá a dónde quiere llegar y cómo debe ser dicho momento. Por otro lado, VISUALIZA el papel en el que has escrito tu meta las veces que haga falta (sin obsesionarte), así tu COMPROMISO cosechará niveles mucho mayores.

3- HAZ PARTÍCIPE a la gente que te rodea.

EXTERNALIZA dicha meta, diles a las personas más importantes para ti cuál es tu META. De esta manera tu COMPROMISO, aparte de ser contigo mismo, será con la gente de tu alrededor, consiguiendo así que pases a la acción para demostrar a tu gente que ERES CAPAZ, porque lo eres.

Compromiso y acción

Estos tres pasos sólo tendrán una consecuencia: ESTÁR MÁS CERCA DEL LUGAR DONDE QUIERES ESTAR.

No hay tiempo en esta vida para hacer cosas que no te gustan. Empieza a hacer aquello que te apasiona.

¿Quieres tener éxito o mejor versión?

¿Hay alguna diferencia?

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