Reflexiones de domingo

Un domingo cualquiera

Te levantas sin hora, estás en la cama sin pensar en nada, es domingo y ayer fue sábado.

 Sí, ayer estuve hasta las tantas viendo la tele, viendo esos programas que taaaaanto me aportan, no desayuno porque faltan 30-40 minutos para la hora de comer y, por eso, espero y engullo lo que (me pongan) pongo en el plato.

No tengo sueño después de comer, pero me echo en el sofá para ver qué hay en la televisión, en mi mente sólo tengo una cosa: mañana es lunes. Y esa idea se va haciendo más y más grande, hasta que explota y se me ocurre dar un pequeño paseo. Me calzo las zapatillas, unos minutos andando y vuelvo a casa, ya que me he dado cuenta de que mi equipo juega en 15 minutos y tengo que ver el partido.

Otra hora en el sofá, ceno y como esta mañana me he despertado tarde no tengo sueño, me meto en la cama para ver si puedo dormir pero imposible…Vueltas y vueltas…¡Qué injusto! Qué rápido ha pasado el domingo, no puedo dormir, mañana no tendré ganas de despertarme, y seguro que empiezo con mal pie la semana…¡Uff! Además mañana tengo reunión a las 9h… Después de pasar horas con esta idea rondando mi mente creo que me duermo.

Sofá de domingo

Un domingo diferente

Ayer fue sábado, salí a tomar algo con los amigos y volví a casa, por eso hoy me despierto un poco más tarde de lo normal pero con muchas ganas de aprovechar el domingo, ya que, mañana hay que ir a trabajar y me toca una semana dura por delante. Me sirvo el mejor de los desayunos, hoy que puedo permitirme preparar con tiempo un desayuno completo: zumo de naranja natural, un buen café y una tostada, o mejor ¿un yogurt natural con nueces y frutos secos? No sé…Hoy desayuno a mi gusto. Tengo por ahí el libro que me estoy leyendo y que llevo desde el jueves  sin leer o incluso es momento para escribir esas ideas que tenía en mente, hasta que miro por la ventana y parece buen día (a pesar de la lluvia) para salir y tomar algo con un par de amigos, ¿o con mi pareja? O... ¿Con la familia mejor? ¿Otro café?

La tarde la tomo para mí: un buen paseo con la mejor compañía (conmigo mismo), pensando en lo que he hecho durante la semana y en lo que viene mañana con la nueva semana. Anoto en mi libreta los objetivos de la semana y, si es necesario, preparo la comida para mañana porque SÍ, mañana es lunes, pero hoy es domingo y lo he aprovechado a mi manera. Con esa idea me sumerjo en la cama…Porque SÍ, los domingos pueden ser igual de buenos que los sábados.

 

Plantea un domingo

Imagínate un domingo donde el sábado has tenido: un viaje de 3 horas (ida y vuelta) levantándote a las 7:00h, y posteriormente una cena y te has quedado hasta las 3:30h de la mañana. Además, ese domingo a las 19:00h tienes un viaje de aproximadamente 12 horas (llegas sobre las 06:30h y tienes que ir seguido a trabajar).

¿Cómo plantearías ese domingo?

La manera que planteas los domingos condiciona cómo afrontas los lunes y esto condiciona cómo vives la semana y esto, a su vez, condiciona cómo te sientes a final de mes y esto nuevamente condiciona el conseguir los objetivos del año que están relacionados con ser la mejor versión de uno mismo. Y no, aquí no estamos hablando de trabajo, estamos hablando de nuestra mejor versión en todos los sentidos, porque un domingo es un buen día para empezar a salir de tu zona de confort de sofá y peli de los domingos.

¿Qué opción eliges? (Seamos sinceros)

1- Sofa y TV. A descansar.

2-Toca disfrutar del domingo. Me voy a dar un paseo.

PD: En mi caso… Lo pasé escribiendo este post con más energía que nunca. Normalmente, los domingos los empleo para ir creando este camino que acabas de empezar.

 

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